lunes, 17 de mayo de 2010

EVALUACIÓN INICIAL, PROCESUAL Y FINAL


En el desarrollo del presente trabajo centramos la mirada educativa en el momento de evaluar, por lo que podemos preguntarnos: ¿Cuándo evaluar los proceso de enseñanza-aprendizajes? dando respuesta a esta interrogante podemos encontrar que la evaluación puede ser realizada de acuerdo a la temporalización, es decir, en relación a los momentos en que se puede aplicar y es de acuerdo a tres posibilidades: evaluación Inicial, Procesual y Final.

La evaluación Inicial consiste en la recolección de datos, por lo que se considera el punto de partida del proceso de enseñanza-aprendizaje, además permite conocer la realidad de inicio del estudiante y determinar, más adelante, los verdaderos logros y progresos realizados por este, relacionados con su participación en una experiencia de enseñanza-aprendizaje.

La evaluación de tipo Procesual, se realiza cuando la valoración se desarrolla sobre la base de un proceso continuo y sistemático de evaluación de los aprendizajes, con el objetivo de mejorar los resultados de los estudiantes. Esta evaluación es de gran importancia dentro de una concepción formativa de la evaluación, porque permite tomar decisiones de mejora sobre la marcha del proceso educativo.

EVALUACIÓN INICIAL, PROCESUAL Y FINAL.

La evaluación es un proceso que tiene por objeto determinar en qué medida se han logrado cumplir los objetivos que se han establecido durante el proceso de enseñanza-aprendizaje, que supone un juicio de valor sobre una programación previamente establecida, y que se emite al contrastar esa información con dichos objetivos.

LA EVALUACION SEGÚN SU TEMPORALIZACION

La evaluación de los aprendizajes posee diferentes tipos de aplicación, en cuanto a su temporalización, es decir según el momento en que se aplican y ésta puede ser: inicial, procesual y final.

Evaluación Inicial.

La evaluación inicial es la que se realiza al comienzo de un ciclo, modulo o unidad didáctica, de una etapa educativa; referido al proceso de enseñanza–aprendizaje, este tipo de evaluación ayuda a detectar la situación de partida de los estudiantes, a través de la cual el docente inicia el proceso educativo con un conocimiento real de todos y cada uno de los estudiantes. La evaluación inicial es una investigación sobre competencias en los tres dominios: qué sabe el estudiante, qué sabe hacer y cómo es.

A partir de la información conseguida, se adaptará convenientemente el principio de la unidad programada, para adecuarla al nivel de competencias encontradas en el grupo de estudiantes, ésta evaluación inicial le permitirá al docente diseñar estrategias metodológicas-didácticas y acomodar su práctica a la realidad del conocimiento previo del grupo y de sus singularidades individuales.

Es importante y necesario realizar una amplia recolección de datos para precisar características de los estudiantes en relación al nivel de conocimientos previos, así mismo identificar las necesidades, intereses y capacidades, también conocer aspectos : personales, familiares, sociales, etc., para tener un conocimiento mas amplio de la situación del estudiante. Esta primera evaluación tiene una función eminentemente diagnóstica, pues servirá para conocer al estudiante y así adaptar desde el primer momento la actuación del docente a las necesidades de estos.

La evaluación inicial se hace necesaria para el inicio de cualquier cambio de ciclo o modulo, ya que va a servir de referente a la hora de valorar el final de un proceso o de comprobar si los resultados son satisfactorios. También puede tener una función motivadora, en la medida en que ayuda a conocer las posibilidades que ofrecen los nuevos aprendizajes.

Otro uso que puede darse a este tipo de evaluación está relacionado con la concepción constructivista del aprendizaje, debido a que es necesario dedicar tiempo a esta evaluación, porque genera expectativas y activa los conocimiento previos, que son un detalle clave en la construcción del aprendizaje. Por lo que se considera al docente como el coordinador del proceso enseñanza-aprendizaje y es el estudiante quien construye su propio conocimiento a partir de lo que ya sabe. El nuevo conocimiento se integra, mediante conexiones no arbitrarias, sino significativas, dentro del conocimiento previo, modificándolo y enriqueciendo la estructura cognitiva del estudiante, produciendo así un aprendizaje significativo. En este sentido, si el docente tiene que planificar actividades de aprendizaje que permitan conectar significativamente el nuevo conocimiento con el previo, es imprescindible que sepa que es lo que ya saben los estudiantes. También, en este sentido, es importante detectar las ideas erróneas a fin de poder propiciar el correspondiente cambio conceptual.

La finalidad de la evaluación inicial tiene por objeto que el docente inicie el proceso de enseñanza-aprendizaje con la información precisa del nivel de conocimientos de los estudiantes y de la situación a la que se ha de acomodar su práctica docente, la propuesta pedagógica planificada y su estrategia didáctica.

Por lo tanto la evaluación inicial, como conjunto de acciones de constatación y valoración diagnóstica, nos ofrece los siguientes conocimientos:
a) Un conocimiento previo del estudiante que va a iniciar un nuevo proceso de aprendizaje.
b) Un conocimiento pormenorizado de sus características intelectuales (en general) y aptitudinales (en particular). Así como de sus circunstancias personales más significativas.
c) El nivel de conocimientos que posee sobre la materia.

En función de los datos que se obtengan en la evaluación inicial se logra:
– Establecer el punto de partida del proceso de enseñanza-aprendizaje.
– Adecuar el proceso de enseñanza a las características de los estudiantes.
– Determinar los objetivos didácticos.
– Plantear diversos niveles de exigencia adecuados a la diversidad de
estudiantes.
– Diseñar la metodología adecuada.
– Prevenir situaciones y actitudes negativas.
– Elaborar los criterios de evaluación.

Evaluación Procesual.

Este concepto procesual surge de la consideración de la educación como un proceso de perfeccionamiento y optimización, donde luego de una situación inicial, se pretende el establecimiento de cambios permanentes y eficaces en la conducta de los educandos, consta de las valoraciones constantes del aprendizaje mediante la aplicación de una variedad de instrumentos de evaluación y el análisis de los resultados, se programa en muchos momentos durante el desarrollo de la unidad didáctica, ciclo, modulo, etc.

La evaluación procesual durante todo el desarrollo de un curso o ciclo, cumple con la función formativa, la cual consiste en la valoración, a través de la recogida continua y sistemática de datos del proceso educativo del estudiantes, de un programa educativo, del funcionamiento de un centro, etc., a lo largo de un periodo de tiempo prefijado para el alcance de metas u objetivos propuestos en el ciclo. La evaluación procesual sirve como estrategia de mejora para ajustar y regular la marcha de los procesos educativos del ciclo o módulo.

La evaluación procesual posibilita reconocer potencialidades y dificultades del proceso de aprendizaje de cada estudiante, así como de la enseñanza del docente, la cual se realiza a través de la recolección sistemática de datos y análisis. Los resultados interesan, tanto al docente que puede utilizarlos para modificar su planificación sin esperar al final del proceso, como al estudiante que puede utilizarlos para modificar su método de aprendizaje, bien por su cuenta o mediante la orientación del docente.

Con una evaluación de este tipo se obtiene el conocimiento sobre el nivel que los estudiantes están alcanzando o las dificultades a las que se están enfrentando, por lo tanto resulta preventiva ya que hay oportunidad para reajustar la metodología de enseñanza a las condiciones de aprendizaje de los estudiantes, cumpliéndose de esta forma la función reguladora que hemos asignado a este tipo de evaluación.

En esta evaluación, la aparición de un error o manifestación de una dificultad no será empleada para sancionar o calificar negativamente al alumno, sino que resultará útil para detectar el problema de aprendizaje que se haya puesto de manifiesto, permitiendo la adecuación de las actividades programadas o la transmisión de explicaciones oportunas para que el proceso de aprendizaje siga su curso de manera efectiva.

Con esta manera de actuar, será más fácil que la mayoría de estudiantes lleguen a alcanzar las competencias propuestas. Si un docente no posee los datos del seguimiento de los estudiantes a lo largo del ciclo, cuando llegue a la etapa final este, tendrá pocas oportunidades para subsanar las dificultades presentadas; y cuando quiera implementar posibles soluciones será demasiado tarde, el estudiante no podrá combinar varios aprendizajes simultáneos para continuar al mismo ritmo del grupo.

La evaluación procesual tiene una función retroalimentadora, reconduciendo los distintos elementos conformadores del proceso didáctico y posibilitando la mejora de las acciones en curso. Permite recoger información permanente acerca del modo de aprender del estudiante y de cómo va alcanzando nuevos aprendizajes, las dificultades que le surgen y los aspectos que resultan más fáciles o más interesantes, según los diferentes intereses, motivaciones personales, ritmos o estilos particulares de aprendizaje.

La finalidad prioritaria de la evaluación procesual no es la de calificar con notas o niveles al estudiante, sino la de ayudar al docente y al estudiante a conocer el nivel de dominio de un aprendizaje y concretar qué aspectos de la tarea aún no se han dominado y averiguar los obstáculos que lo impiden.

La evaluación procesual se caracteriza por:
a) Hacer un seguimiento continuo del proceso de aprendizaje de cada uno de los estudiantes, a lo largo del proceso didáctico y no sólo al principio o al final del mismo.
b) Posibilitar el perfeccionamiento del proceso didáctico y metodológico, a través del actuar del docente en un momento en que todavía son factibles las debidas modificaciones.
c) Conocer progresivamente los resultados de los aprendizajes y corregir sus defectos.
d) Emitir un juicio específico a tiempo indicando el nivel de aprovechamiento y poniendo de manifiesto las dificultades más notables y así erradicarlas.
e) Orientar y ayudar a los estudiantes a superar las dificultades encontradas.
f) Verificar a través de pruebas específicas o mediante la observación habitual en el aula, la actividad de aprendizaje que realizan a diario los estudiantes.

Evaluación final.

Consiste en la recogida y valoración de datos al finalizar un periodo de tiempo previsto para la realización de un proceso de enseñanza-aprendizaje; como constatación del alcance de los objetivos esperados. Es la evaluación final la que determina la consecución de los objetivos planteados al término de un ciclo, área curricular, unidad didáctica o etapa educativa de un periodo instructivo.

La finalidad primordial de la evaluación final es conocer lo que saben los estudiantes a fin de comprobar que es lo que han aprendido y como han quedado integrados los conocimientos dentro de su estructura cognitiva. Por lo tanto tiene objetivos propios y definidos en función de los objetivos del período de enseñanza-aprendizaje que se está evaluando. Esta evaluación supone un momento de reflexión en torno a lo alcanzado después de un plazo establecido y los resultados que aporta pueden ser el punto de arranque de la evaluación inicial del siguiente ciclo, modulo o unidad didáctica.

La evaluación final, tiene como objeto comprobar los resultados obtenidos, aunque es necesario advertir que no por eso cumple solamente con la función sumativa. Por ejemplo: si coincide con una situación en la que se tiene que decidir definitivamente acerca de la aprobación de un ciclo u obtención de un título, será final y sumativa; pero si se da al terminar el trabajo con una unidad didáctica, será simplemente final y marcará el inicio del trabajo que se realizará en la unidad siguiente, en relación a esto, la evaluación final puede adoptar dos funciones: formativa y sumativa, además sirve así, en su función formativa para continuar adecuando la enseñanza al modo de aprendizaje del estudiante y para retroalimentar la programación del docente, quien a la vista de lo conseguido tomará las decisiones oportunas para mejorar el proceso de enseñanza en la unidad siguiente.

El momento final de la evaluación permitirá conocer los siguientes datos:
a) Conocer y valorar el logro de los objetivos generales de un ciclo o módulo.
b) Comprobar el desarrollo de las capacidades de los estudiantes.
e) Posibilitar la promoción al curso siguiente, la graduación, etc.
d) Emitir un informe global de las actividades desarrolladas.

Para evaluar (ya sea la evaluación inicial, procesual y final) se tendrá en cuenta la participación de los estudiantes en las diferentes dinámicas y actividades. A lo largo del desarrollo de los tema se recomienda hacer pequeños exámenes, puntuables para la nota final, con el fin de motivar a los estudiantes a estudiar todos los días.

Entre los posibles instrumentos a utilizar en todo momento están:

 La observación diaria en el aula sobre el desempeño del estudiante
 Preguntas durante la realización de un trabajo (obliga a reflexionar, explicar, argumentar sus respuestas)
 Análisis del trabajo de los estudiantes.
 Las pruebas (escritas, prácticas, individuales, colectivas...)
 Las discusiones o debates.
 Las actividades coevaluadoras.
 La autoevaluación (ofrecen información sobre sí mismo a cada estudiante)

Conclusiones
 Respecto a la clasificación de la evaluación según el momento del proceso en el que se realiza, la evaluación suele calificarse de inicial, procesual y final. La evaluación procesual está relacionada con la evaluación formativa, mientras que la evaluación final muy a menudo se asimila con la evaluación sumativa aunque no se puede establecer un paralelismo entre ellas.

 La evaluación inicial proporcionar al educador las coordenadas básicas para su acción, su trayectoria vendrá marcada por la evaluación procesual, mientras que el reconocimiento de los resultados finales será producto de la evaluación final.

 La evaluación de comienzo a fin es importante para el proceso educativo, ya que resulta un medio eficaz de perfeccionamiento dinámico, mejorando así el proceso de enseñanza-aprendizaje.

 La evaluación nos sirve para llevar al proceso educativo a moverse en espiral, ya que una evaluación final estará de la mano de una evaluación inicial, ya que el proceso educativo no tiene un principio y un fin claramente establecidos, sino que todo es continuo, hablar de inicial o final, o de la separación de las partes es romper el hilo conductor que las une.